28 enero 2015

¿Sabes dónde colocar cada cosa?


Si en las pasadas dos semanas veíamos que la mejor manera de tener una casa organizada era empezar por una buena limpieza, deshaciéndonos de aquellas cosas que nos sobraban y que ocupaban un espacio, esta vez voy a centrarme en las que nos quedamos, aquellas que o por necesidad o valor sentimental se salvaron de la criba.

¿Qué hacemos con todo lo que hemos decidido no tirar o dar? Obviamente colocarlo. Pero no colocarlo de cualquier manera y ni siquiera en el mismo sitio de donde las sacamos.

Si te acuerdas, durante esa selección separamos en cuatro: tirar, dar, mantener y recolocar.

Las clasificadas como mantener son las que se quedarán en el mismo sitio, y las de recolocar, como su nombre bien indica, habrá que colocarlas en su correspondiente sitio. Si ya existe habrá que llevarlas allí, si no, habrá que asignarle uno.

Según los expertos, las cosas no deben colocarse en el primer sitio que veamos libre. Si realmente quieres aprovechar la criba para organizar de manera eficiente debería ser en el lugar más adecuado.
Pero ¿cuál es el mejor lugar?

Primer tendremos que clasificar las cosas que nos quedan según tipología:

TIPO A. Son las cosas que se usan al menos UNA VEZ AL DÍA DIARIAMENTE. Cepillo de dientes, cubiertos, ropa interior, las llaves, leche, pan, etc…

TIPO B.  Se USAN MUCHO pero NO DIARIAMENTE. Puré de patata en polvo, pijamas, bolsos, manteles, rotuladores, etc…

TIPO C. Se usan TEMPORALMENTE. Ropa de temporada, edredones, mantas, artículos de fiesta…

TIPO D. Se usan UNA VEZ AL AÑO o ni siquiera, pero por la razón que sea las mantenemos con nosotros. Adornos de Navidad, esquíes, la sombrilla de la playa, las maletas más grandes o el ventilador…

Una vez tengamos claro si lo usamos, mucho, a menudo, poco o casi nada, deberemos colocarlos del siguiente modo. Imagínate que el esquema de abajo es un armario o el frontal de un mueble.



La explicación sería la siguiente. 

TIPO A. Como son de uso diario tienen que estar a mano. En la encimera, o en el primer cajón o primera balda.

TIPO B.  Como son de uso frecuento pero no diario tienen que estar a mano pero no tanto. Segunda balda, segundo cajón, por ejemplo.

TIPO C. Como se usan por temporada, o muy de vez en cuando, no necesitan estar a mano, sino en sitios menos accesibles, por ejemplo en la balda más alta o en un altillo.

TIPO D. Como son de uso muy esporádico podemos dejarlos en un trastero, garaje, sótano o buhardilla.


Yo lo estoy haciendo así y desde luego funciona. ¿Te animas a probar?


Un beso. 


8 comentarios:

  1. Me voy a poner ahora mismo!!! Tus consejos son geniales, no me cansaré de decirtelo, Gracias por tanta ayuda

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué rica eres , Paula!! Gracias a ti por estar ahí y por animar. Un besote

      Eliminar
  2. Que curioso, nunca hubiese pensado que estas cosas estuvieran tan estudiadas, Tiene su lógica. Voy a empezar poco a poco a recolocar... Gracias por los consejos. Gabi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro!!! Es otra forma de maximizar el tiempo. Un besazo

      Eliminar
  3. Me estas ayudando mucho a dejar la casa bien colocadita. Muchas gracias.
    Carmen

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro , Carmen!!! Y qué bien sienta, verdad?? Un besazo

      Eliminar
    2. Me alegro , Carmen!!! Y qué bien sienta, verdad?? Un besazo

      Eliminar

Entradas relacionadas

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...