11 mayo 2015

La difícil tarea de educar


Hace unos días colgaba en Instagram una foto de mi momento después de comer un sábado por la tarde. Mi té y un libro: Pórtate Bien de María  Luisa Ferrerós.  Como el prólogo estaba escrito por el Dr. Estivill se armó cierto revuelo entre algunas seguidoras, incluso alguna dejó de seguirme sólo por poner la foto.

Afortunadamente nunca he tenido que recurrir a ningún manual para que mis hijos duerman, porque soy de las afortunadas que al mes de nacer, aún con lactancia materna tenían cogido el ritmo al sueño y por la noche dormían seis horas seguidas de un tirón, así que con los tres me he ahorrado ese problema.



Por eso desconocía esa animadversión que genera el famoso doctor ante cierto número de madres. De hecho, confieso que ni me había dado cuenta al coger el libro, que el prólogo lo escribía él. A mí lo que me llamó la atención en la biblioteca fue el título. Pórtate Bien.

Ese mismo debate generado con la foto lo trasladé a mi grupo de amigas, y afortunadamente allí no siguió la discusión ya que en general todas somos de la misma cuerda, pero llegamos a la conclusión de que quien no se declare partidario de un grupo o de otro al final termina mareado ante tanta teoría sobre cómo debemos educar a nuestros hijos. Y de ahí mi reflexión.

Personalmente soy de las que pica de una y de otra y lo apaño a mi conveniencia, o mejor dicho, a las necesidades individuales de mis hijos. Durante estos siete años educando me he dado cuenta de que cada uno de los tres requiere su propio “método” o estilo, dentro de unas bases comunes, claro y pese a quien le pese, una de ellas, para mí, es la disciplina.



Aquí será donde más de uno me imaginará como el Capitán Von Trapp en Sonrisas y Lágrimas, cuando saca el silbato para dirigirse a los niños. Sin embargo no hablo de disciplina militar, sino familiar.

Porque disciplina no está reñido con amor. Porque poner orden no significa dejar de abrazar, jugar o besar. Disciplina no es gritar, disciplina no es imponer porque sí. Al contrario de lo que mucha gente piensa nuestra vida cambió el día que nació J. , no cuando llegó su hermano o cuando fuimos familia numerosa. Al ser todos tan seguidos, los recién llegados se amoldaron al ritmo existente.

Sin embargo ahora que J. ha cumplido 7 años, entiendo que sus necesidades y horarios no tienen por qué ser los mismos que su hermana de 3. Le comprendo perfectamente cuando me mira con cara de “si no tengo nada de sueño” cuando apago la luz a las 8 de la tarde.

Pero esas necesidades van más allá del orden o la disciplina. Mis tres hijos, de mismo padre y misma madre, son como el Sol, la Tierra y la Luna. Y ahí es donde radica mi preocupación.

El sistema educativo, por desgracia, no lo puedo cambiar, ni tengo la posibilidad de pagar una escuela privada para ellos (aunque ninguna es perfecta a mi gusto). Con el cole actual de mis hijos estoy muy contenta. En infantil prima el aprender jugando y hacen menos fichas que en el anterior, de hecho el mediano al principio, cuando le preguntaba que qué había hecho en el cole siempre me contestaba “mamá en este cole solo se juega” y sin embargo ha aprendido a leer y a escribir como su hermano mayor.

Pero al hilo de lo que decía, mi preocupación y búsqueda es más por complementar de algún modo el trabajo que se hace desde el colegio. No quiero más extraescolares, pero quiero que mis hijos aprendan, desarrollen su empatía, o su sensibilidad artística de una forma amena, lúdica.

Creo firmemente que no debo dejar todo el peso de la educación de mis hijos a los profesores y al colegio, sino que desde casa tengo que hacer lo posible por complementar esa labor con todo aquello que considero importante en su educación.

Y por eso leo de todas partes. De una cuerda y de otra. Lo siento, lo único que tengo claro es que no quiero obligar a mis hijos a que toquen el piano, pinten, sean Cristiano Ronaldo, o Einstein. Quiero que elijan ellos lo que quieren ser o hacer. Y sobre todo quiero que jueguen y disfruten de su infancia. Quiero no planes. Es decir, quiero que mis hijos sean felices sin tener que estar estimulándoles permanentemente por nuestra parte. Quiero que desarrollen su imaginación, su creatividad…¿misión imposible? Creo que no.


Al menos no por lo que he descubierto en mis últimas lecturas, curiosamente ninguno escrito por educadoras, ni psicólogas, ni pedagogas, sino madres.

Catherine L`Ecuyer y Nuria Pérez. La primera es conocida por su famoso libro “Educar en el asombro” y su blog Apego & Asombro y la segunda por su blog Sparks and Rockets y últimamente por si libro “Manual profesional para aventureros, súper héroes y exploradores urbanos”.


Escribiré detenidamente de ellas pronto, pero si no las conoces o no tienes sus libros, te recomiendo encarecidamente que te hagas con ellos o eches un vistazo a sus blogs. Te engancharán seguro.


¿Y tú? ¿De qué cuerda eres?

17 comentarios:

  1. Esther, una entrada genial!!!!! Yo creo que la educacion se adquiere en casa y los conocimientos en el colegio, no podemos pretender que en el colegio eduquen a nuestros hijos, tenemos que asumir nuestra tarea como padres que es la de educar correctamente a nuestros hijos, enseñarles modales, horarios, ser agradecidos, valores..y en el cole seguiran con nuestra tarea pero mas centrada en los conocimientos.....!asi lo veo y lo practico y en casa tenemso horarios, y normas, creo que fundamentales para todos, pero tambien nos las saltamos.....mil veces le digo a mi hija elena comiendo, " elena, la mano" algun dia espero que se canse de oirme y coloque la mano!!!!!! me parece genial tu interes y todos los libros! Yo no soy de manuales ni para dormir, ni comer, ni educar, pero me parece genial y muy resptable lo que cada uno queira hacer y es bueno aprender de todos un poco, verdad????? Una entrada estupenda! Muchos besos y felicidades por lo bien que educas a tus niños!

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    1. Gracias Carol! Efectivamente estar abierto a todo es la clave tanto para educar como para aprender. Un besazo.

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  2. Pienso un poco igual! Lo de seguir un método estrictamente se nos ha ido de las manos. Los niños no son máquinas que funcionen todos igual. Cada uno requiere de unas cosas, los hay más independientes, otros nos necesitan más... Y cómo dices, la disciplina no está reñida con el respeto ni con el AMOR.

    El método que he usado con mis hijos ha sido el Sentido Común, guiado por el instinto, ser estricto cuando hay que serlo y darles mucho amor!!! Por qué crecen tan rápido, que cualquier día no querrán que les coma a besos ;)

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    1. Pues que quieres que te diga, el Sentido Común es el mejor de los métodos. Yo lo he usado desde el día que nacieron respecto a su salud y alimentación y no nos ha ido nada mal.
      Y amor, besos y mucho tequiering!

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  3. Más o menos de las mismas cuerdas que tu

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    1. Gracias Johana parece que somos varias! Un besazo

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  4. Yo pienso que cada cual tiene que criar a sus hijos como mejor pueda. Tarea difícil perooo,nunca sabremos si lo hemos echo bien o mal hasta que son grandes
    Yo no soy consejera del método Stivill o como se escriba pero tampoco le digo a nadie lo que debe o no hacer.
    Por cierto la entrada magnífica y la que no quiera seguirte pues nada que siga otro rumbo
    Besos

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    1. Muchas gracias!!!! Uno de los propósitos era ser más "yo misma" así que...
      Que razón tan grande tienes cuando dices que no sabremos si lo hemos hecho bien o mal hasta que sean mayores. Me imagino que el ver como evolucionan sirve un poco de guía para no ir a ciegas pero en cualquier momento la cosa se tuerce y hay que estar super atento.
      Un besazo y gracias como siempre!

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  5. Esther, me ha encantado el post, y no puedo estar más de acuerdo contigo!!
    Mis hijos fueron un desastre para dormir y para las personas que "echaron el grito al cielo", tengo que decirte que en mi caso personal, el libro del Dr. Estevill me funcionó a la perfección!! Mi marido y yo estábamos encantados!! Lo he recomendado en muchas ocasiones y me he encontrado con muchas personas a favor y otras menos en contra del Método Estivill.
    Y volviendo al tema, resumiendo; disciplina y amor no son incompatibles en absoluto, al contrario se complementan, y te aseguro que los niños lo necesitan y lo agradecen!
    Te quería consultar, mis hijos tienes 13 (casi 14) y 11 años y no sé si los libros que comentas ya llegan un poco tarde para mí?? ya me dirás. Besos solete!

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    1. Hola Paola! Me encanta saber que somos más de la misma opinión Y sobre todo tu.

      Nosotros tenemos comprobado que cuando los niños se saltan muy seguido los horarios o su orden se nos descontrolan y están más nerviosos, irascibles y ñoños. Así que en la medida de lo posible tratamos de mantener siempre un mismo ritmo (aunque lo tengamos de modo cole y modo vacaciones).
      En cuanto a los libros puede que el de L'Ecuyer si. El de Nuria yo creo que es para más pequeños. Echale un vistazo en una tienda porque también depende de cada niño.

      Un besazo enorme

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  6. Me encanta leerte y echo de menos el para mi " desayuno a las 7". Mis hijos son muy mayores pero les educamos con disciplina y mucho amor aunque durante su adolecencia no lo tuvimos fácil, ahora son excelentes personas, responsables tanto con sus respectivas familias como profesionalmente. A veces tuve que soportar que me llamasen senorita Rottenmeier, pero no me arrepiento. Gracias Esther.

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    1. Pues eso es lo importante. Es lo que más miedo me da. Que el día de mañana me arrepienta de algo que he hecho con ellos o su educación y no poder dar marcha atrás.
      Enhorabuena!!

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  7. Una entrada fantástica. Contestando a tu pregunta, no tiro de ninguna cuerda en concreto, cuando nació M mis ideas eran otras pero según va creciendo voy cambiando con respecto a sus necesidades. En mi caso tengo el problema del sueño con ella, pero su padre y yo hemos comprobado que lo de dejarla llorar de noche no sirve para nada, así que vemos el tema del sueño como una enseñanza a largo plazo, a los poquitos, adaptándonos a sus necesidades.
    En cuanto al modelo pedagógico, después de leer mucho hemos optado por el Waldorf, ya que su base es la misma que la nuestra.
    Un besazo da gusto leerte

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  8. estoy totalmente de acuerdo, nunca he cogido ningun manual para nada, ni durante el embarazo ni en la educación, porque creo que cada niño es diferente y necesita cosas diferentes, opino igual que tu.besos

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  9. Buenas tardes.
    Tengo dos hijos y son el dia y la noche. Tengo dos metodos porque lo que con uno funciona al otro le provoca maldades y viceversa.
    Por ejemplo el mayor durmio bie desde el principio. Si alguna vez no queria lloro un minuto y fin. La segunda se abrio la ceja cuando golpeo los barrotes de la cuna...esa fue su respuesta al metodo Estevil.
    Les mantengo un horario y hoy a las 8 leeremos el cuento aunque hace sol. Negocio con cada uno por separado.

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  10. Me encanta tu entrada Esther es genial. Estoy de acuerdo contigo en que a cada uno hay que educarle segun sus necesidades. Yo solo tengo un hijo y he procurado educarle lo mejor que he sabido. No es fácil, a veces tengo miedo de equivocarme, pero como decia otra lectora cuando sea mayor lo sabré.
    Gracias Esther como siempre un placer.
    Muchos Besos.
    Carmen

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  11. A mi la palabra disciplina me chirria, yo prefiero llamarlo rutinas. "La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejala libre para que se desarrolle." Maria montessori

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