07 septiembre 2015

Ahorrar


Una de las cosas que no cambian, ni parece que cambiarán es la famosa “cuesta de septiembre”. Creo que en comparación con la de enero, que es básicamente económica, por ser resultado de los excesos realizados durante el mes anterior por la Navidad, la se septiembre tiene además un componente psicológico. 

Es cierto que durante las vacaciones, queramos o no, gastamos más que lo habitual. Vale, los niños no tienen colegio, pero es más frecuente el gasto en aperitivos, helados, salidas a comer o cenar y transporte. Pero además nos relajamos, disfrutamos de la familia, y no queremos ni oír hablar de oficinas o puestos de trabajo.

Me reía yo el otro día con una frase que colgó en Facebook un primo nuestro el día uno de septiembre desde su mesa de trabajo: “Hoy más que ningún otro día, trabajar es de pobres”. 

En nuestro grupo de amigos, los últimos días de agosto el tema de “si me tocara la lotería” era muy recurrente. Los hubo que incluso se plantearon que no hacía falta que tocara, vendían todo y se iban a un pueblito a cultivar verdura y a criar una vaca y pollos. Les reíamos la gracia con una pizca de complicidad, pero todos sabiendo que no habría huevos (y no precisamente de los de gallina).

Así que llegamos al día uno con un agujero considerable en el bolsillo, y en el corazón. Y con las cifras de libros, uniformes y demás gastos relativos a la vuelta del cole atenazándonos a dos manos la garganta. Al menos a mi. 

Como este año sobre todo he tenido tiempo de leer, algunas de mis lecturas estivales de los últimos días fueron relativas al tema ahorro y economía doméstica. Mi intención, poner a prueba todo lo aprendido y ver qué pasa. A modo de experimento social, pero personal.

Por eso cuando colgué la foto en Instagram de mi mesa de la cocina con libros de recetas y el cuaderno con los menús, muchas de vosotras me pedisteis que compartiera. Que compartiera menús, y trucos para hacer la compra o cómo me organizo. 

Confieso que no tenía intención alguna de hacerlo. De verdad. Primero porque no quiero volver a montarme en la rueda de hámster de la que salté en abril, y porque quiero que La Merienda a las 5 sea un blog personal, no de autoayuda. Al que le gusten mis divagaciones bienvenido, al que no, pues eso, hay tropecientos mil millones de blogs en el mundo de los temas más variados, incluido este. Mi máxima es y ha de ser: disfrutar al cien por cien de lo que escribo.

Pero ¿sabes una cosa? Pues que con este tema del ahorro y de la economía doméstica estoy como niña con zapatos nuevos. Como no puedo moverme mucho, ni limpiar la casa más allá del polvo con un plumero electroestático y telescópico de colorines que me he agenciado, pues he encontrado en este tema la vía de escape para salir de mi rutina de convaleciente. Así que sin intención de ganar nada, he decidido contaros lo que voy aprendiendo y practicando al respecto.

Vamos, que aquí está, toda tuya, “la loca de los cupones” –como me ha empezado a apodar El Santo”- para que juntos superemos esta cuesta, y las que nos vengan.

Como este post se nos está alargando demasiado, y así creo un poco de expectativa para el siguiente, ¿qué tal si te pasas por los post que publiqué el curso pasado sobre los Carros de la Compra? Familias como la tuya y la mía, con 6 hijos, con dos o con ninguno que comparten su modo de llenar nevera y despensa con todos nosotros. Y el miércoles comenzamos.

Insisto que no quiero convertir esto en una temática habitual, sobre todo porque aún estoy en fase de experimentar, he tenido unos primeros y buenos resultados, pero este mes de septiembre es la prueba de fuego, y puede que lo que me valga a mí, no te resulte a ti, pero por intentarlo… que no quede. 

Te espero el miércoles.

Un beso, 



10 comentarios:

  1. Esther, tu comarte lo que te apetezca que estaremos encantadas de leerte!!!! te mando un beso muy muy fuerte!!!!!!

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  2. Esther!! A mi me encanta leerte divagaciones y lo que sea, xq me encanta tu blog!!! Pero esa sabiduría del ahorro y los menús queremos q la compartas ya!!! Jaja. Lo necesitamos xa salir adelante en este duró septiembre. Muchos besos y cuidate mucho

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  3. Digo lo mismo que castillos de arena. Es TU BLOG no el de nadie. Quien quiera algo diferente que se haga uno. Un besazo

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  4. Hola a todas, ya de vuelta. Esther, a mí me encantan estos temas de organización, planificación, tanto doméstica como personal y profesional. También, en los últimos tiempos, leo bastante sobre eso. Así que espero con mucho interés tu próximo post. Y, a mí, me encanta que sea un blog con lo que realmente sientes que quieres escribir. Por eso te sigo. ¡ ANIMO! Y BUENA SEMANA PARA TODAS.

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  5. Tus divagaciones, tu organización y tus anhelos, todo me gusta del blog y siempre me sorprende. Este tema del ahorro es interesante, estaré al tanto

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  6. buenisimo. Me encanta. Y

    muchas gracias por escribirlo.

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  7. Esther divagar? Tu no sabes lo q hay por ahi...😂😂😂 Leerte es un placer, muchas veces super util y siempre interesante! Feliz de volver a tenerte aqui!

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  8. Yo he releido este verano tus post de ahorro y los de las compras y la verdad a mi por lo menos, me fueron muy utiles, asi que encantada de que retomes el tema. Muchas gracias, Esther. Un beso
    Carmen

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  9. Muy fan de estos temas, por aqui te lee otra reina de los cupones :)
    Deseando leer tu método.
    El año pasado puse en practica, los menus y el metodo de ahorro de los jueves, y separar el dinero de la compra mensual, la verdad es que nos vino fenomenal y conseguimos un bote interesante. Ahora en septiembre lo hemos vuelto a poner en practica

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